sábado, 28 de marzo de 2015

Mi Huella Digital

Daniela Pinos B.


Al pensar en una huella, lo primero que se viene a nuestra mente es “una marca” o un “rastro” que dejamos en cualquier aspecto de nuestra vida: desde emprender proyectos, una marca de nacimiento, una firma, hasta subir cualquier información al internet. Ésta última es la llamada “huella digital”.

En la actualidad, es casi imposible no dejar una huella digital en cualquier plataforma virtual. Y es que esto ha creado una gran red de datos en la cual, no importa que tan vieja o nueva sea la información: esta no desaparecerá y cualquier persona puede encontrarlo con tan solo un clic.

Hay que tener en cuenta de que aunque intentemos borrar los datos que ya habíamos subido a la red, estos simplemente se quedarán guardados en algún servidor del mundo y que de cualquier forma, pueden volver a aparecer buscando en el internet usando la palabra adecuada.

Esto hace que sea necesario que tengamos conciencia de lo que queremos que se vea o no, y como quisiéramos que nos vea la gente. No importa si alguna persona tenga dos cuentas en alguna red social, según la persona, una puede ser pública y otra privada, en la que solo comparta cosas para familiares y amigos, mientras que en el perfil público, lo use para su trabajo. En el momento en el que subamos la información a cualquiera de los dos perfiles, estos irremediablemente se vuelven públicos, aunque pensemos lo contrario.

Como futuros periodistas, debemos ser conscientes de lo que publicamos y no publicamos. Hay que ser cuidadosos con las cosas que subimos a cualquier red social, ya que esto puede afectar de cualquier forma a la sociedad que exige información inmediata y verás, pero si por algún motivo solo logramos llegar a lo “inmediato”….

Por ejemplo, en mi perfil en Facebook trato de evitar subir información personal, y las cosas que comparto, lo hago solamente con mis amigos de esta red, y no público, en el cual, cualquier persona tanto dentro como fuera de Facebook pueda ver las cosas que subo.

Sin embargo, hace poco en twitter tenía puesto un “candadito” para que solo las personas que yo acepte que me sigan puedan ver lo que tuiteo, mientras que las que no me seguían, solo podían ver mi foto de perfil, y mi biografía, ya que mis tuits eran privados.


En el internet, nuestra marca personal se transmite a nuestra huella digital, y por lo tanto, hay que ser responsables con lo que hacemos con esta y la credibilidad que conlleva. Y como periodistas, no tenemos que olvidar los valores periodísticos a los cuales estamos ligados. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario